Wayu:

 

Ubicación Geográfica:

El pueblo Wayú habita la árida península de la Guajira al norte de Colombia y noroeste de Venezuela, sobre el mar Caribe. Es una región con un clima cálido, seco e inhóspito, bañada por los ríos Ranchería (Colombia) y El Limón (Venezuela). Presenta unas estaciones climáticas marcadas por una primera temporada de lluvias, denominada Juyapu, que se desarrolla durante los meses de septiembre a diciembre, seguida de una época de sequía, conocida como Jemial, que va desde diciembre hasta abril. Posteriormente, viene la segunda temporada de lluvias, llamada Iwa, para rematar con una larga temporada de sequía que va desde mayo a septiembre.

 

 

 

 


 

Población

Según los censos realizados, la población Wayu está constituida por 144.003 personas que representan el 20.5% de la población indígena nacional (DNP-INCORA, 1997), y constituyen el 48 % de la población de la Península de la Guajira. Ocupan un área de 1.080.336 hectáreas localizadas en el resguardo de la Alta y Media Guajira y ocho resguardos más ubicados en el sur del departamento y la reserva de Carraipía.

 

Los Wayú no se distribuyen de manera uniforme en su territorio tradicional. La densidad de población en los alrededores de Nazareth, por ejemplo, es mayor que en las otras áreas de la península. Otras zonas de alta densidad de población guajira están ubicadas en los alrededores de Uribia, la Serranía de Jala'ala y en las sabanas de Wopu'müin, en los municipios de Maicao y Manaure.

 

La distribución demográfica de los Wayú en la península está íntimamente relacionada con los cambios estacionales; durante la estación seca muchos Wayú buscan trabajo en Maracaibo o en otras ciudades o pueblos, pero cuando llegan las lluvias un gran número de ellos retorna a sus casas.

 

 

 

 

Lengua

La familia lingüística de la lengua Wayuú es la Arawak. Esta lengua presenta algunas diferencias dialectales dependiendo de la zona de habitación (alta, media o baja Guajira), pero son mínimas. Un buen número de Wayú, sobre todo los jóvenes entiende el español y lo habla con holgura, pero su lengua materna sigue representando para ellos un factor importante de identidad étnica y cultural.

 

Cultura

El sistema de representación de este pueblo integra una serie de deidades importantes en su universo mítico. La figura central es Maleiwa, dios creador de los Wayú y fundador de la sociedad. También están Pulowi y Juyá, esposos asociados a la generación de la vida. Pulowi, la mujer, se asocia a la sequía y los vientos, y algunos lugares que habita. Juyá, su esposo, es un errante que caza y mata. Wanülü representa el mal de la enfermedad o la muerte.

 

Entre los Wayú, el nacimiento de un niño ocurre en la casa, asistido por la madre de la mujer o una pariente próxima. Mientras la supervivencia del niño no sea segura, los miembros de su familia se alimentan con una dieta estrictamente reducida.

¨ No se destaca la pubertad en los varones, pero las niñas están sometidas a un severo rito de paso. Cuando la muchacha empieza a menstruar, es sometida a un período de reclusión, al término del cual se ha convertido en mujer equipada para casarse. Durante el inicio de esta reclusión, la joven es completa o parcialmente rapada y luego instalada en una hamaca colgada cerca del techo de la casa. Durante los días siguientes es cuidada con alimentos vegetales especiales, llamados jaguapi, y observa una dieta rigurosa.

 

En ese tiempo la bañan con frecuencia y la instruyen en las tareas femeninas, tejido, hilado, le imparten conocimientos sobre los procesos tradicionales de control natal, embarazo y quizás algunas técnicas eróticas.

 

Los Wayú, no concluyen el ciclo de vida con la muerte, ya que la gente continúa relacionada con los huesos del difunto. Los entierros son acontecimientos importantes en los que los parientes del muerto actúan determinada manera. Esta relación con los muertos tiene su contrapartida en su sentido de pertenencia e identidad, en su noción misma del territorio, pues como lo afirma Rosario Epieyú, ¨ los wayuú son de donde son sus muertos ". Los entierros se hacen en dos etapas: primero se sepulta el cadáver con algunas pertenencias y luego, dos años después, se hace una exhumación del cuerpo, se incinera y se sepulta nuevamente en el cementerio clánico, dentro de ollas de barro o tumbas de cemento.

 

 

      

 

 

Vivienda

Un asentamiento tradicional wayuú está formado por cinco o seis casas, que conforman caseríos o rancherías. Cada ranchería tiene un nombre, que puede ser de una planta, un animal o un sitio geográfico. A un territorio que comprende varias rancherías se le designa con el apellido transmitido por línea materna: por ejemplo, la tierra de Los Uriana.

Los Wayú no se agrupan en pueblos y las rancherías se encuentran lejos unas de las otras, para poder manejar más fácilmente los rebaños.

 

La vivienda típica es una pequeña casa (piichi o miichi), generalmente dividida en dos cuartos, donde se cuelgan hamacas para dormir, mochilas de algodón tejido que guardan sus pertenencias y, en el suelo y al pie de las paredes, se encuentran las vasijas de barro donde se guarda el agua. Las viviendas son rectangulares, a veces semicirculares. Los tejados están construidos en yotojoro, corazón seco del cactus. Las paredes son de bahareque o argamasa (yyotojoro). Actualmente se ha incrementado la construcción de casas con tejado de zinc y ha variado la apariencia de las viviendas con el uso del cemento y otros materiales.

 

¨ Cerca de la casa principal se encuentra la enramada, llamada luma, que consiste en un tejado con techo plano que reposa sobre seis postes. La enramada es un sitio importante; allí se desarrollan las actividades del día y también es el lugar donde son atendidos los visitantes, donde se transan los negocios y donde los parientes cuelgan las hamacas para hacer la siesta durante el día.¨ (Vergara, 1987).

 

 

 

Organización sociopolítica wayu.

La organización social wayuu se sustenta en clanes definidos por línea materna, dispersos y no corporativos. Los miembros de un clan comparten una misma condición social y un ancestro común. Existen veintidós clanes entre los que se destacan los Epieyú, Uriana oUliana, Iguana o Lipuana, Pushaina, Epinayu, Jusayu, Arpushana, Jarariyu, Wouriyu, Urariyu, Sapuana, Jinnu, Sijona, Pausayu, Uchayaru, Uriyu, Warpushana, Worworiyu, Pipishana y Toctouyu. El mayor porcentaje de población se encuentra en los clanes Epieyu con el 20,8%, Uriana con el 17,1% eI puana con el 16,2%.

 

El parentesco de esta etnia se encuentra ligado a la sucesión y la herencia de acuerdo a la cual el sobrino materno mayor está destinado a suceder a su tío y a heredar sus bienes. El tío materno asume muchas de las funciones socioeconómicas del padre. El matrimonio se realiza preferencialmente entre miembros del mismo clan. Un hombre puede tener varias esposas si está en capacidad de pagar la dote a los parientes de la novia y mantenerla a ella y a sus hijas. Es la mujer quien regula elementos fundamentales del grupo, ya que la dote afianza el sistema de filiación matriarcal.

 

En cada asentamiento hay un hombre mayor que ejerce la autoridad, administra los bienes colectivos y dirige las labores cotidianas. Así mismo, a nivel del linaje, existe un hombre que lo representa y dirige. En el ordenamiento jurídico de los wayuu, cuando se produce un agravio contra una persona es la familia a quien se ofende. Cuando esto ocurre, los afectados recurren al “palabrero“ -pütchipü-, mediador y conocedor de las leyes internas, para que intente buscar un acuerdo equitativo entre las partes. Existen varios tipos de palabreros.

 

Economía wayu

Las lluvias escasas y los pozos subterráneos son el determinante ecológico que condiciona su subsistencia y poblamiento. Se dedican principalmente a la cría de ganado caprino, el cual vincula el mayor número de personas al pastoreo. Además realizan actividades de pesca en toda la zona costera, explotan sal en Manaure y producen artesanías. La huerta familiar es de una hectárea aproximadamente y es propiedad de un varón, quien asigna partes del terreno a cada hijo para los cultivos de maíz, fríjol, yuca, ahuyama, pepino, melón y patilla. El trabajo asalariado y el contrabando hacen parte importante de sus actividades económicas.

 

Otra fuente de subsistencia ha sido la explotación de la sal en Manaure. Esta ha sido realizada por los Wayú desde antes de la llegada de los españoles. Sin embargo en 1968 fueron asignadas para su administración al Instituto de Fomento Industrial (IFI), lo que generó conflictos y tensiones sociales. Actualmente la explotación de la sal se hace de manera mecanizada o artesanal en esta última participa principalmente el indígena Guajiro utilizando "charcas" de las que saca dos cosechas anuales.

 

      

 

 

 

 Kogui.

 

 

Ubicación Geográfica 

El pueblo se localiza en la vertiente norte y sur de la sierra Nevada de Santa Marta. En la parte correspondiente a Guatapurí, resguardo Arhuaco, comparten en el territorio con los pueblos Sánha, Kankuama e Ika. Las características geográficas de la zona la muestran como una estrella fluvial que posee todos los pisos térmicos, desde las nieves perpetuas hasta las cálidas arenas de la mar caribe, y baña con sus ríos extensas zonas agrícolas y ganaderas.

 

 

 

 

 

 

Lengua

La lengua Kogi pertenece a la familia lingüística Chibcha.

 

Cultura

Para cada una de las etnias que habita la sierra Nevada de Santa Marta, los picos nevados son considerados el centro del mundo. Los primeros hombres provienen de dichos grupos y, por lo tanto, son los "Hermanos Mayores", mientras todos los que llegaron después son considerados como los "Hermanos Menores". La diferencia entre los dos es el conocimiento que sobre la naturaleza tienen los "Hermanos Mayores". Desde esa perspectiva, los "Hermanos Mayores" son los encargados de cuidar y preservar el mundo, tratando de velar porque el ciclo cósmico tenga un buen desarrollo; para que las enfermedades no destruyan la vida de los hombres; para que las cosechas sean buenas.

 

El mundo se concibe como dos pirámides sostenidos sobre una misma base. Internamente, lo conforman nueve mundos, cada uno con su propia tierra y sus propios habitantes. La tierra esta ubicada en el quinto piso. Hacia arriba los mundos están emparentados con la luz y hacia abajo están emparentados con la oscuridad.

 

La sierra es considerada como un cuerpo humano, donde los picos nevados representan la cabeza; las lagunas de los páramos el corazón; los ríos y las quebradas las venas; las capas de tierra los músculos; y los pajonales el cabello. Con esa base, toda la geografía de la sierra es un espacio sagrado.

 

El Mamo es el personaje central dentro del sistema de representación de los Kogi. Él es el intermediario entre las fuerzas celestiales y los hombres. Su sabiduría y conocimiento permite el equilibrio entre las fuerzas. Para ellos el fin del mundo se acerca, pues los "Hermanos Menores" no están interesados en proteger la naturaleza.

 

  

 

Vivienda

 La vivienda Kogi es un bohío en forma circular, construido con bareheque o madera y un techo cónico de paja. Sin embargo, existen antecedentes de viviendas rectangulares y cuadradas. Su antiguo patrón de asentamiento constaba de dos bohíos en una misma parcela; un bohío para la mujer y los niños y otro para los hombres. Sin embargo, la tendencia es a construir un solo bohío para toda la familia. Lo poblados Kogi se ubican en terrazas aluviales cercanas a los ríos.

 

 

 

 

Sistema de Producción

La tierra es considerada como la "madre". Ella brinda los productos que alimenta a sus hijos (hombres). Tradicionalmente la posesión estaba en manos de la mujer y a través de ella las hijas heredan. Cada familia dispone de dos o más parcelas, localizadas en distintos pisos térmicos. La agricultura es la principal actividad económica, favorecida por los diversos pisos térmicos de la zona. En la parte fría se produce papa, arracacha, batata, ajo, col, cebolla. En la parte templada se cultiva fríjol, aguacate, maíz, ahuyama, caña de azúcar, plátano, guineo, coca, tabaco y yuca.

 

El ciclo agrícola se inicia con la tumba y quema de bosque, que se da en la época de diciembre a febrero y es una labor masculina. Entre febrero y abril la mujer colabora para la preparación de los terrenos y en la siembra. Para los meses de agosto a noviembre viene la recolección de la cosecha. Hasta hace unos años era común entre los Kogi la rotación de cultivos; sin embargo, esta situación viene cambiando ante la presión que en esencia ejercen los actores armados que paulatinamente han ocupado la sierra.

 

Organización Socio-política

 Todos los pueblos de la sierra se consideran descendientes de los primeros "padres", por ello son los "Hermanos Mayores". Los cuatro grupos presentan linajes tanto patrilineales (línea paterna) como matrilineales (línea materna), es decir, los hijos pertenecen al linaje paterno y las hijas al linaje materno. Los linajes patrilineales reciben el nombre de Tuxe y los linajes matrilineales el nombre de Dake. Se establecen familias nucleares con residencia matrilocal, donde el hombre se radica en la casa de la esposa.

 

La cabeza de la estructura social está representada en la figura del Mamo. En él se encarna la jerarquía social del pueblo. Entre los Mamos existen jerarquías, donde los Takina, Makotama y Seishua son los de más alto rango. El Mamo es un hombre de conocimiento.

 

En cuanto a la organización política, el Mamo también encabeza la estructura por encima de los cabildos. Ellos (Mamos) son los que toman las decisiones y ejercen justicia. Cuenta con unos ayudantes - comisarios, cabos mayores y cabos menores - encargados de ejecutar sus decisiones. Después de los Mamos está el grupo de los "Mayores", que es un grupo de ancianos con cierto estatus por edad y conocimiento.

 

 

 

Sinú:

 

 

Ubicación Geográfica 

El pueblo se localiza en los departamentos de Córdoba, municipio de San Andrés de Sotavento, y el Urabá Antioqueño, municipio de El Volao. También hay pequeños asentamientos en Antioquia, Chocó, Sucre y sur de Bolívar.

 

Población

Localizados en un perímetro de 16.796 hectáreas, la población Zenú está por el orden de las 33.910 personas.

 

Lengua

No se conserva su lengua.

 

 

 

 

Cultura

Gracias a la fuerte influencia colonizadora, que literalmente avasalló la etnia, los rasgos culturales del pueblo Zenú se perdieron. Se sabe que fueron excelentes orfebres y tejedores; también sobresalieron por su asombroso manejo de la ingeniería hidráulica en una zona que se caracteriza por su alto nivel de pluviosidad y de inundaciones. El pueblo Zenú construyó un complejo sistema de canales que llegó a cubrir 65 mil hectáreas entre los ríos Sinú y San Jorge. Los investigadores coinciden en señalar que el sistema funcionó casi dos mil años.

 

La sociedad estaba dividida en tres sectores dominados por miembros de una misma familia. El sector de los Finzenú, ubicado sobre el río Sinú, estaba dedicado al tejido y la cestería; los Panzenú, localizados sobre el río San Jorge, producía los alimentos; y los Zenufana, ubicados entre los ríos Cauca y el Ncehi, trabajaron la orfebrería.

 

Dentro de los rituales cabe destacar las ceremonias de muerte, conocida como el festival funerario, que realizaban los Finzenú. "Primero se celebraban las vísperas y se preparaba todo lo indispensable, entre lo cual la chicha era indispensable. En la noche se hacia una procesión acuática, en la que el cortejo fúnebre desfilaba por el río.

 

 

En embarcaciones adornadas iban los mohones (médicos brujos) y los gobernantes, cuidadosamente ataviados y con cocuyos sobre las cabezas. Concluía la ceremonia con el entierro de un túmulo artificial cuya altura dependía de la calidad del muerto.

 

El cadáver se colocaba con la cabeza hacia y luego todos pisaban la tierra sobre la fosa y se bailaba sin parar; la cacica y el mohán dirigían el entierro y ordenaban repartir la comida y la bebida. Al acabarse la chicha, se sembraba una Ceiba sobre el montículo.

 

"La vida y la muerte era un solo viaje para los zenúes, quienes creían que la corriente los arrastraba por el gran río de la vida que desembocaba en el río de la muerte. El mundo que atravesaba ese río era similar al que ellos utilizaban, lleno de canales que regaban tierras fértiles cubiertas de árboles con flores y frutas de oro. Los zenúes no le temían a la muerte. Cuando alguien moría se enterraba su cuerpo en medio de una fiesta".

 

  

Organización Socio-política

Políticamente, el pueblo Zenú está organizado a través del cabildo locales, en un proceso bastante complejo caracterizado por las ansias de reorganización, pues la mayoría de comunidades no mantiene una unidad territorial. En ese sentido, en la regiones de Sucre y Córdoba las comunidades se encuentran agrupadas alrededor del Cabildo Mayor del Resguardo de San Antonio de Sotavento. En la zona del Alto San Jorge, funcionan los cabildos locales. Las comunidades organizadas están asociadas a la Organización Indígena de Antioquia.

 

Sistema de Producción

La principal actividad productiva del pueblo Zenú se concentra en la horticultura, la que combina con la crianza de animales domésticos. Se cultiva plátano, yuca, fríjol, ñame, cacao, malanga, entre otros. La actividad agrícola está destinada básicamente a la subsistencia y autoconsumo de la comunidad. En los departamentos de Córdoba y Sucre, donde la tierra es propiedad de terratenientes, es frecuente que el indígena se emplee como asalariado en fincas. El problema de la tierra ha sido una constante dentro de la etnia, pues las presiones de los terratenientes choca los intereses de reorganización del pueblo Zenú.

 

 

 

Emberas:

 

 

Ubicación Geográfica

Los Citará Emberás viven en el departamento del Chocó, al occidente de Colombia, al pie de la Serranía del Baudó y desde el río Saija en el Departamento del Cauca hasta los ríos Tuirá y Sambú, ya en el territorio Panameño. También se les conoce como Cholos. Vienen de ser aproximadamente 20.000 en total, de los cuales unos 5.000 viven en Panamá- igual que los Epena Pedee, su idioma pertenece a la familia Lingüística Chocó.

 

Alimentos y Bebidas

 Cultivan plátano, yuca, ñame, Batata, Maíz de diferentes clases, entre ellos el chococito, que crece muy aprisa; benefician varias clases de palma silvestre como taparo y las mas importante, el Chontaduro llamado héa. Además de eso no les falta ni la jagua, barbasco, achote, ni cebolla y ají que cultivan junto a gran cantidad de plantas medicinales; de estas las que corren peligro de ser atacadas por las hormigas, las siembran en una barbacoa alta que en el Chocó llaman Zotea.

 

Son habilísimos en la caza y la pesca, expertos en obtener venenos que llaman pakurú-Niaara, el vegetal, y otro que exuda una ranita del bosque, tóxicos con los cuales envenenan los virotes de su carcaj para dispararlos con la cerbatana o bodoquera.

 

Los animales de caza son el saíno, la Guartinaja, el oso hormiguero, el tatabro; ardillas, venados, pavas, pajuil, Tucano o Paletón y las grandes Guacamayas. La pesca se ejecuta con copón o tasa, red típica, que es cónica y con ellas, con nasas, anzuelos y arpones llevan a su cocina tortugas de varias clases, quicharo, sábalo, mojarras y camarones. Sus atarrajas son tejidas de hilo fuerte de algodón o con pita y ellos mismos tallan en madera dura las agujas con que las traman.

Como bebida es corriente el uso de una chicha que se obtiene de maíz choclo molido, colado y cocido adicionando para fermentarlo con bocanadas de la misma, acto que es desempeñado por una joven que para ellos se lleva ostentosamente la boca y, después de masticar la masa, la escupe en las ollas que están al fuego. Otra chicha fabrican de los frutos de Chontaduro, que tiene característica ritual para las fiestas de la cosecha. La adicionan entonces con plantas alucinógenas.

 

Conquista

Fue en territorio chocoano donde se fundó la primera ciudad del continente, San Sebastián de Urabá, en 1509. Después Santa María la Antigua del Darién en 1510, que fue la primera diócesis del territorio colombiano. Vasco Nuñez de Balboa penetro por el Atrato en 1511 y en 1513 descubrió, desde el golfo de San Miguel, el mar del sur, y fue ese el primer contacto con indígenas llamados de la lengua cueva.

 

En sus suelos estuvieron Pizarro, Almagre, Bartolomé, López Ruiz, Ojeda, y hasta el grande almirante (Cristóbal Colon), termino su cuarto viaje al enterarse del gran caudal del Atrato, río singular porque con sus copiosas aguas corre paralelo y cercano al gran mar que Colon iba buscando.

 

Los expedicionarios de pascual de Andagoya, en 1540, entraron en el primer trecho del mas tarde denominado río San Juan y que se llamaba entonces río Grande, Noanamá o Bogabae. Encontraron indios hostiles que poblaban esas orillas hasta Muguindó. Así el Choco vino a ser el primer motivo de codicia de los conquistadores ávidos de oro.

 

Magia y chamanismo

La vida espiritual es extraordinariamente rica en ideas y prácticas mágicas. Reconocen una deidad suprema que la llaman cagarabí. Este dios esta muy poco elaborado y sólo aparece su relación humanizada en los cantos rituales de las cosechas. Su personificación parece de un anciano, un héroe, o la de un progenitor de las tribus. Pero es el curandero o jaibaná el que ocupa lugar importantisimo. Este chaman necesita poseer espíritu visionario para entenderse con las fuerzas que trata de dominar. Es una profesión que va de padres a hijos pero cualquiera puede lograrla si aprende esos detalles esotéricos y adquiere la capacidad de llamar a los espíritus y dialogar con ellos.

 

Hay dos clases: los que "cantan" y los que "soplan"; los primeros tienen un nivel mas alto ya que a través de sus canciones se ponen en contacto con los espíritus; los segundos tienen carácter de curanderos porque a su soplo deben ceder los dolores. Para su ceremonia mágicas usan figuras biomormas talladas en madera, pero los objetos que impregnaban su magia son bastones, de los cuales hay infinidad de tipo y categorías.

 

 El niño a la edad de un año recibe del shaman una pequeña figura antropomorfa, de madera, representativa de un espíritu tutelar que lo protegerá hasta que adulto adquiera otra defensa mágica. En este lapso va aprendiendo a practicar los oficios de los hombres. La niña que vive siempre en compañía de mujeres, al llegar 13 años y acercándose a su matrimonio se ha de bañar en el ríos antes de la luz del alba o después de la caída del sol. Cortándole el pelo a la joven, con ceremonias y bebezones, ella escoge su marido si le agrada alguno entre los jóvenes presentes y queda viviendo con el en la casa de sus suegros. Así resulta que en cada casa habita una pareja hasta con tres generaciones de sus hijos casados, porque se agrupan patrilinelmente.

 

Cuando el adulto anhela conseguir un espíritu tutelar, debe dejarse guiar por el shaman, quien después de recetarle largos ayunos, trasnocho, ayunos, bebedizos con que entra en estados en estado alucinatorio, lo envía a un lugar retirado del bosque, donde súbitamente se le aparece el espíritu, o después de prolongados insomnios puede presentarse en su casa; luego debe tallar un figura en madera y preguntarle que clase de ofrenda requiere para ser su espíritu tutelar. Este casi siempre necesita carbón vegetal o sangre humana, la cual bebe conviertiéndose en vampiro.

 

Los espíritus son animales de presa, la "madre de agua" o pulvichí que posee los camarones, pescados y de toda la fauna acuática; si no les es favorable llega a voltear la canoa y ahogar a los tripulantes. Dotaumía en forma de Tatabro, o Alpa en oso, o Dosta en gran felino, son espíritus del mal, a los cuales se atribuyen enfermedades.

 

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Vestidos y   Adornos

Los primitivos pedían al bosque cuanto necesitaban para su vivienda y usaban damaguas y majaguas, consistentes en líber de algunos árboles, las cuales obtenían descortezando en grandes tapas algunos de ellos y machacando esas cortezas hasta dejar limpias las tramas de fibra; todavía esas telas reciben algunos usos.

 

Contemporáneamente, sin embargo, el comercio con blancos y negros les ha suministrado telas que ellos prefieren de colores vivos; las mujeres usan una falda corta y los hombres guayucos, únicos trajes para el clima ardiente y la lluvia constante. Para llevar objetos y también como gorra se les ve usar las cubiertas que naturalmente produce la palma Guágara (Monicaria) abundante en esa región. Su vajilla que originalmente fue toda de barro y de madera, en parte se ve sustituida por la corriente en el comercio.

 

Son muy minuciosos en su adorno corporal, el cual logran pintándose las espaldas, el rostro y el pecho con dibujos geométricos, rayas paralelas o colores corridos, prefiriendo el negro, rojo, azul y amarillo; es labor de muchas horas: se frotan también el cuerpo con yerbas aromáticas y se adornan con collares de cuentas o semillas y amuletos, con ajorcas, brazaletes y pesadas fajas en la cintura. Es excepcional de estos indios el uso que hace de flores naturales que ostentan en la cabeza y detrás de las orejas, cuando salen a las fiestas tribales.

 

   

 

Vivienda

Sus casas, preciosamente construidas con maderas finas y techadas con hojas de palma, son extraordinariamente limpias. De base circular, abierta por los costados para recibir el fresco, con techo cónico y piso de cañas y astiles elevado del suelo para liberarse de las inundaciones, de la humedad y de los animales nocivos; a ellos se sube por un palo inclinado con muescas. El fogón esta situado sobre una capa gruesa de tierra, para evitar los incendios. Prefieren usar la madera de guayacan para los postes y si alguna vez deciden poner paredes, colocan esterillas de chonta y bejuco. Para el techo usan palma. El piso a unos 1.50 metros del suelo, también es de esterilla de chonta. Sus casas no tienen cuartos, pero destinan ciertas áreas para propósitos específicos.

 

Sus viviendas son aisladas y solo se ven grupos de ellas cuando las habitan individuos de la misma familia; situadas siempre en las orillas altas y cercanas a arroyos de aguas cristalinas, recién llovidas que le suministran liquido para sus cocinas y atracadero para sus canoas.

 

 

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